Hace poco se publicó el resultado de un estudio donde dice que los internautas pasan ya más tiempo en Facebook que en Google, que ostentaba el título desde hace tiempo.
Claro, es noticia cuando cambia el status quo en cualquier campo, pero ¿qué les extraña? Por definición, Google es un buscador. Por tanto la gente entra, busca algo, y lo abandona. Por otro lado, Facebook es un servicio destinado a entretener a la gente, vía el contacto con amigos (sobre la definición de "amigo en Facebook", luego hablamos) o juegos en línea, etc. Por tanto, una persona que usa el servicio llega, y se queda (a veces horas). De hecho, el dato es que la gente pasa cada mes 700,000,000,000 minutos en Facebook. Cualquier numerito, verdad?
Cuando a eso le agregas que Facebook tiene más usuarios que la población completa de algunos países (creo que la cifra anda ahora por los 500 millones), pues comienza a ser obvio el cambio de paradigmas. La parte que sí me desconcierta un poco es que el dato considera TODOS los sitios de Google. Si, todos, incluyendo YouTube. Interesante, no?
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Monday, September 13, 2010
Wednesday, February 10, 2010
Mas acerca del ACTA
Bueno, últimamente se ha hablado mucho sobre una negociación secreta sobre tecnología de información y derechos de autor, llamado ACTA, que podría cambiar para siempre la libertad que ha imperado en la red hasta ahora. Hoy, Freddy me hizo el favor de enviar este artículo de Milenio, que me pareció muy interesante. Lo pongo a su disposición para que echen un ojo:
El Internet, tal y como lo conocemos en México se acabará pronto. O al menos eso quieren algunas transnacionales que se dicen afectadas por el libre intercambio de contenidos. Y para ello están recurriendo a las leyes de derechos de autor de los países, mismas que usarán para criminalizar a quien baje o suba canciones a la red sin pagar, como de hecho ya ha pasado en Estados Unidos, donde hace un par de semanas se condenó a una madre soltera a pagar casi dos millones de dólares por bajar 24 canciones de Kazaa, el popular software que es uno de los hijos putativos de Napster.
España es el laboratorio donde ya se están poniendo en práctica estas políticas y su aplicación está alcanzando un grado menos que absurdo. Las empresas alegan que la música y otros contenidos que se intercambian en la red tienen dueño, y que, a ese dueño hay que pagarle una lana cada vez que se descargue o copie un archivo, eso se llama cánon digital. Para proteger esos derechos existe un organismo que se llama Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) que se ha vuelto el enemigo público número uno de internautas y de dueños de bares y restaurantes.
Resulta que la SGAE tutela el pago de derechos a sus dueños (que en su mayoría son grandes empresas) y desde hace unas semanas ha lanzado una campaña para cobrarlos. Así, ha hecho saber a los dueños de bares, por ejemplo, que deben pagar una cantidad por cada canción con derechos que se haya tocado en su establecimiento, alegando que al tocarla han atraído clientes y han ganado plata. Si a eso se le suma el agravante de que la música no proviene de un disco, sino de un archivo digital del cual no se puede acreditar la legitima propiedad, la cosa se pone peor.
La SGAE ha llevado ya miles de requerimientos a los establecimientos en los que les informa que están obligados a pagar cantidades en miles de euros por toda la música que cuenta con Copyright o Derechos Reservados que ya han tocado. Claro, los señores son unos magos porque hasta ahora no han sabido explicar cómo le hicieron para saber la cantidad de veces que se tocó una canción en el lugar y cuál de esa música sí tiene derechos y cuál no.
Ante ello, hoy hay una verdadera rebelión de los dueños de bares, restaurantes, cafés y otros establecimientos, que se han visto obligados a no poner ni siquiera la radio, ni canales de televisión, porque si alguna rola o video que ellos pasan genera derechos, se los cobran al establecimiento. Por eso, han optado sólo por sintonizar canales de noticias o por tocar música tan vieja que ya nadie reclame un pago.
Así que lejos de beneficiar a los artistas al darles una parte de lo cobrado, los están perjudicando porque cada vez menos lugares tocan su música ante el temor fundado de que la SGAE les exija el pago que, por cierto, no es opcional ni se puede apelar.
Al mismo tiempo, el gobierno de España, que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero (que antes era de izquierda, pero que en las últimas semanas se ha vuelto de derecha), promueve la Ley de Economía Sostenible, en la que propone sancionar hasta con el cierre, a los proveedores de Internet o webs que permitan descargas ilegales de música, videos o películas. Es decir, las páginas o blogs en las que se puedan bajar contenidos con derechos, sin pagar por ello. Esto se defiende con el argumento de que sólo así se logrará combatir la piratería en Internet, ya que los usuarios se han acostumbrado a no pagar por los contenidos y eso le significa a la industria una sentencia de muerte. Tanto que, tan sólo de música, el año pasado cayeron las ventas 17 por ciento en ese país, lo que se traduce en pérdidas de casi 40 millones de euros con respecto a 2008, según un informe de la Federación Internacional de la Industria Discográfica.
Políticas como estas son las que impulsa el Anti-Counterfeiting Trade Agreement (ACTA, por sus siglas en inglés) cuya reunión más reciente tuvo lugar en Guadalajara hace unos días. En su momento se dijo que lo que ahí se acordara violaría las leyes de nuestro país, toda vez que legislaciones como éstas deben ser aprobadas por el Senado, y aunque algunos optimistas vieron difícil que se apliquen medidas similares en México porque aquí ni siquiera hay una ley de Internet, lo cierto es que, si las empresas lo quieren, se pueden aplicar ya. ¿Por qué?, porque en este país ya hay una Ley de Derechos de Autor y bastaría con que los que los tutelan reclamaran para que las autoridades saquen los colmillos y se lancen contra esos delincuentazos que somos todos los que bajamos música, videos o películas de Internet, sin pagar.
El mecanismo sería el mismo que usan contra los vendedores de mercancía pirata en los puestos de los mercados: el dueño de los derechos denuncia y la PGR actúa. Lo que no está claro es si aplicarían multas o si, como en España, cerrarían las empresas que le proveen Internet a las webs que suben música pirata para su descarga gratuita.
Yo, como dijo Vinton Cerf, uno de los padres de Internet cuando recibió el premio Príncipe de Asturias, creo que esas restricciones no tienen sentido, porque la red es una forma de llegar a miles, millones de personas que de otra forma no tendrían acceso a nuestras creaciones. Ya Radiohead nos ha aclarado que el artista de lo que de verdad vive es de las giras, y que la compra de discos sólo les significa una pequeña parte de ganancias. En cambio, las empresas viven de la venta cara de discos que cada vez les cuesta menos producir, pero sin las cuales la industria de la música no sería lo que es. Así que ¿pagar, o no pagar? esa es la cuestión (espero que parafrasear a Shakespeare no genere derechos). El debate está abierto en México y más vale hacerlo público antes de que las transnacionales nos sorprendan, con otras medidas que también plantea el ACTA, como hackear nuestras máquinas y borrar todos los archivos por los que no hayamos pagado.
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El Internet, tal y como lo conocemos en México se acabará pronto. O al menos eso quieren algunas transnacionales que se dicen afectadas por el libre intercambio de contenidos. Y para ello están recurriendo a las leyes de derechos de autor de los países, mismas que usarán para criminalizar a quien baje o suba canciones a la red sin pagar, como de hecho ya ha pasado en Estados Unidos, donde hace un par de semanas se condenó a una madre soltera a pagar casi dos millones de dólares por bajar 24 canciones de Kazaa, el popular software que es uno de los hijos putativos de Napster.
España es el laboratorio donde ya se están poniendo en práctica estas políticas y su aplicación está alcanzando un grado menos que absurdo. Las empresas alegan que la música y otros contenidos que se intercambian en la red tienen dueño, y que, a ese dueño hay que pagarle una lana cada vez que se descargue o copie un archivo, eso se llama cánon digital. Para proteger esos derechos existe un organismo que se llama Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) que se ha vuelto el enemigo público número uno de internautas y de dueños de bares y restaurantes.
Resulta que la SGAE tutela el pago de derechos a sus dueños (que en su mayoría son grandes empresas) y desde hace unas semanas ha lanzado una campaña para cobrarlos. Así, ha hecho saber a los dueños de bares, por ejemplo, que deben pagar una cantidad por cada canción con derechos que se haya tocado en su establecimiento, alegando que al tocarla han atraído clientes y han ganado plata. Si a eso se le suma el agravante de que la música no proviene de un disco, sino de un archivo digital del cual no se puede acreditar la legitima propiedad, la cosa se pone peor.
La SGAE ha llevado ya miles de requerimientos a los establecimientos en los que les informa que están obligados a pagar cantidades en miles de euros por toda la música que cuenta con Copyright o Derechos Reservados que ya han tocado. Claro, los señores son unos magos porque hasta ahora no han sabido explicar cómo le hicieron para saber la cantidad de veces que se tocó una canción en el lugar y cuál de esa música sí tiene derechos y cuál no.
Ante ello, hoy hay una verdadera rebelión de los dueños de bares, restaurantes, cafés y otros establecimientos, que se han visto obligados a no poner ni siquiera la radio, ni canales de televisión, porque si alguna rola o video que ellos pasan genera derechos, se los cobran al establecimiento. Por eso, han optado sólo por sintonizar canales de noticias o por tocar música tan vieja que ya nadie reclame un pago.
Así que lejos de beneficiar a los artistas al darles una parte de lo cobrado, los están perjudicando porque cada vez menos lugares tocan su música ante el temor fundado de que la SGAE les exija el pago que, por cierto, no es opcional ni se puede apelar.
Al mismo tiempo, el gobierno de España, que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero (que antes era de izquierda, pero que en las últimas semanas se ha vuelto de derecha), promueve la Ley de Economía Sostenible, en la que propone sancionar hasta con el cierre, a los proveedores de Internet o webs que permitan descargas ilegales de música, videos o películas. Es decir, las páginas o blogs en las que se puedan bajar contenidos con derechos, sin pagar por ello. Esto se defiende con el argumento de que sólo así se logrará combatir la piratería en Internet, ya que los usuarios se han acostumbrado a no pagar por los contenidos y eso le significa a la industria una sentencia de muerte. Tanto que, tan sólo de música, el año pasado cayeron las ventas 17 por ciento en ese país, lo que se traduce en pérdidas de casi 40 millones de euros con respecto a 2008, según un informe de la Federación Internacional de la Industria Discográfica.
Políticas como estas son las que impulsa el Anti-Counterfeiting Trade Agreement (ACTA, por sus siglas en inglés) cuya reunión más reciente tuvo lugar en Guadalajara hace unos días. En su momento se dijo que lo que ahí se acordara violaría las leyes de nuestro país, toda vez que legislaciones como éstas deben ser aprobadas por el Senado, y aunque algunos optimistas vieron difícil que se apliquen medidas similares en México porque aquí ni siquiera hay una ley de Internet, lo cierto es que, si las empresas lo quieren, se pueden aplicar ya. ¿Por qué?, porque en este país ya hay una Ley de Derechos de Autor y bastaría con que los que los tutelan reclamaran para que las autoridades saquen los colmillos y se lancen contra esos delincuentazos que somos todos los que bajamos música, videos o películas de Internet, sin pagar.
El mecanismo sería el mismo que usan contra los vendedores de mercancía pirata en los puestos de los mercados: el dueño de los derechos denuncia y la PGR actúa. Lo que no está claro es si aplicarían multas o si, como en España, cerrarían las empresas que le proveen Internet a las webs que suben música pirata para su descarga gratuita.
Yo, como dijo Vinton Cerf, uno de los padres de Internet cuando recibió el premio Príncipe de Asturias, creo que esas restricciones no tienen sentido, porque la red es una forma de llegar a miles, millones de personas que de otra forma no tendrían acceso a nuestras creaciones. Ya Radiohead nos ha aclarado que el artista de lo que de verdad vive es de las giras, y que la compra de discos sólo les significa una pequeña parte de ganancias. En cambio, las empresas viven de la venta cara de discos que cada vez les cuesta menos producir, pero sin las cuales la industria de la música no sería lo que es. Así que ¿pagar, o no pagar? esa es la cuestión (espero que parafrasear a Shakespeare no genere derechos). El debate está abierto en México y más vale hacerlo público antes de que las transnacionales nos sorprendan, con otras medidas que también plantea el ACTA, como hackear nuestras máquinas y borrar todos los archivos por los que no hayamos pagado.
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Tuesday, May 19, 2009
Necesito alumnos...
El nuevo pasatiempo del estudio son las luchitas en internet. Cada quién ha creado un personaje, y el mío está aquí. Entren y luchen contra él, y a ver qué les parece. La lucha es automática, no se necesita controlar nada...
Thursday, December 18, 2008
Internet Explorer no es una buena idea... apúrense a cambiar!
Acabo de leer un artículo que pueden ver aquí, donde se explica que Internet Explorer, el navegador de Microsoft, tiene una vulnerabilidad que es capaz de pasar por encima de cualquier protección que se tenga instalada (antivirus, firewall, etc.)
"El agujero de seguridad se produce por un error en las llamadas "etiquetas XML", una parte del lenguaje web con que se programan los sitios. El fallo permite que se descarguen y autoejecuten en la maquina víctima programas dañinos o espías, sin que el usuario lo sepa, lo que lo vuelve extremadamente peligroso.", dice el reporte.
¿La solución? Instalar y usar CUALQUIER otro navegador. Firefox, Opera, Safari, Chrome, el que sea... no esperen más, y corran a instalar!!!
"El agujero de seguridad se produce por un error en las llamadas "etiquetas XML", una parte del lenguaje web con que se programan los sitios. El fallo permite que se descarguen y autoejecuten en la maquina víctima programas dañinos o espías, sin que el usuario lo sepa, lo que lo vuelve extremadamente peligroso.", dice el reporte.
¿La solución? Instalar y usar CUALQUIER otro navegador. Firefox, Opera, Safari, Chrome, el que sea... no esperen más, y corran a instalar!!!
Monday, August 11, 2008
Beijing imposible
Admito que no me interesa demasiado el fervor olímpico, pero después de tantos comentarios sobre lo impresionante que fue la ceremonia de inauguración, decidí que había que verla. Por supuesto, mi primer impulso fue abrir youtube y buscar la ceremonia. Por supuesto, había miles de videos colgados con el título de "ceremonia de inauguración de la olimpiada Beijing 2008" y sus variantes, en inglés, español, y otros idiomas.
Pero mi desesperación empezó cuando hacía clic en ellas y lo único que mostraban eran series de fotografías con música. Nada de video. Y los que no eran fotos, ¡no cargaban! Después encontré un video de los fuegos artificiales, pero no era la parte de la ceremonia que quería ver...
De ahí, me fui a buscar a Google... imaginé que algún blog tendría video subido... ¡pero no! Fue el mismo caso de TuTubo... o no jalaban, o eran fotos...
Eso me dejó pensando. Durante meses he leído notas sobre la forma en que el gobierno chino censura internet, y la forma en que limita el acceso a sus ciudadanos, y también a los extranjeros que han acudido a las Olimpiadas (atletas, delegados y reporteros). Ha presionado y obtenido la colaboración de empresas como Google, quien ha modificado el servicio que da en China para bloquear el acceso a una multitud de páginas, no vaya a ser que lean comentarios de disidentes.
Tal vez sea excesivo pensar que la falta de videos de la inauguración tiene que ver con la censura china, pero ¿tendrá relación?
Por cierto, si alguien sabe de algún sitio web donde se pueda ver la ceremonia de inauguración completa, avíseme.
Pero mi desesperación empezó cuando hacía clic en ellas y lo único que mostraban eran series de fotografías con música. Nada de video. Y los que no eran fotos, ¡no cargaban! Después encontré un video de los fuegos artificiales, pero no era la parte de la ceremonia que quería ver...
De ahí, me fui a buscar a Google... imaginé que algún blog tendría video subido... ¡pero no! Fue el mismo caso de TuTubo... o no jalaban, o eran fotos...
Eso me dejó pensando. Durante meses he leído notas sobre la forma en que el gobierno chino censura internet, y la forma en que limita el acceso a sus ciudadanos, y también a los extranjeros que han acudido a las Olimpiadas (atletas, delegados y reporteros). Ha presionado y obtenido la colaboración de empresas como Google, quien ha modificado el servicio que da en China para bloquear el acceso a una multitud de páginas, no vaya a ser que lean comentarios de disidentes.
Tal vez sea excesivo pensar que la falta de videos de la inauguración tiene que ver con la censura china, pero ¿tendrá relación?
Por cierto, si alguien sabe de algún sitio web donde se pueda ver la ceremonia de inauguración completa, avíseme.
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Bienvenidos a mi blog!
Este blog es parte de la ReduxNet. Opiniones de un geek, pensando en el mundo geek en general, en temas de arte, política, religión y helado de vainilla. Si ya llegaron hasta acá, por lo menos dejen una opinión...